Una web puede verse "bonita" y aun así estar perdiendo clientes todos los días, en silencio, sin que nadie se entere porque no hay una alarma que suene cuando alguien abandona un formulario a la mitad.

1. Tarda más de 3 segundos en cargar

Cada segundo extra de carga es abandono directo, sobre todo en móvil. Si tu web tiene imágenes sin comprimir o demasiados scripts de terceros, probablemente estás pagando pauta para traer gente a una página que la mitad ni siquiera termina de ver.

2. El formulario pide demasiado, demasiado pronto

Nombre, correo, teléfono, empresa, presupuesto, cómo nos conociste... cada campo extra es una razón más para cerrar la pestaña. Pide lo mínimo para dar el primer paso; el resto se pregunta en la llamada.

3. No hay ninguna prueba de que sos real

Un logo de cliente, un testimonio con nombre y cara, un número de reseñas visible — cualquier cosa que le diga a un desconocido "otros ya confiaron y les fue bien" reduce la fricción de dar el siguiente paso, especialmente si vendes algo que requiere confianza (salud, finanzas, servicios profesionales).

Ninguna de estas tres cosas requiere un rediseño completo. Son ajustes puntuales que, en la mayoría de los casos, se resuelven en una semana de trabajo.